- dolor epigástrico
- hemorragia gastrointestinal
- Fiebre
- Dolor
- Náuseas
- eructos frecuentes
- Acidez de estómago
- Pérdida de apetito
- Alcohol
- Nicotina
- estimulantes estomacales
- Analgésico
- Estrés
- Estómago de corredor
- Helicobacter pylori
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Conceptos básicos
La gastritis, también llamada inflamación de la mucosa gástrica, es un daño de la mucosa gástrica (lat. tunica mucosa gastrica) relacionado con la inflamación, por el que, según la variación, pueden producirse cambios superficiales o más profundos en el tejido mucoso. Se distingue básicamente entre gastritis aguda y crónica, siendo decisivo el curso de la enfermedad.

El revestimiento estomacal es una capa protectora que recubre el interior del estómago. Protege la pared del estómago del ácido gástrico y los jugos digestivos. Las lesiones de la mucosa, también llamadas erosiones, pueden hacer que los jugos gástricos destruyan las células de la pared del estómago. Cuando esto ocurre, la persona afectada suele sentir dolor y molestias gastrointestinales. La gastritis también puede pasar desapercibida durante mucho tiempo.
Aproximadamente el 20% de la población sufre gastritis aguda a lo largo de su vida, y el riesgo aumenta con la edad.
Causas
Los factores desencadenantes de la gastritis aguda son múltiples. Las causas pueden ser sustancias nocivas u otros factores que provocan un exceso de ácido gástrico. Entre ellas se incluyen:
- Consumo excesivo de alcohol y/o nicotina.
- Consumo excesivo y frecuente de estimulantes que irritan el estómago, como el café o las especias picantes.
- Uso excesivo de ciertos medicamentos, como analgésicos y antiinflamatorios.
- Estrés mental y físico.
- Intoxicación alimentaria inducida por bacterias, por ejemplo, por estafilococos o salmonelas.
- Irritación de la mucosa del estómago por cuerpos extraños, como una sonda de alimentación.
- Ácidos o álcalis
- Tras una intervención quirúrgica
- Quemaduras
- "Estómago de corredor: acidez estomacal excesiva causada por el running, la dieta y las hormonas.
En el caso de la gastritis inducida por bacterias, los metabolitos bacterianos son los principales responsables de la destrucción de la mucosa gástrica. En estos casos, la gastritis puede ser contagiosa por transmisión de las bacterias desencadenantes. Debe garantizarse una higiene higiénica adecuada, ya que las bacterias suelen excretarse con las heces.
Síntomas
Los principales síntomas de la gastritis aguda y crónica son los mismos y sólo se diferencian en el momento en que aparecen. Los síntomas de la gastritis aguda aparecen rápidamente, mientras que en la forma crónica se desarrollan a lo largo de un periodo de tiempo más prolongado. La inflamación de la mucosa gástrica se caracteriza por una variedad de síntomas, pero en muchos casos también puede ocurrir sin síntomas. Los posibles síntomas son
- Dolor en la parte superior del abdomen (dolor epigástrico)
- Sensación desagradable de plenitud
- Abdomen hinchado
- Náuseas y vómitos
- Pérdida de apetito
- Eructos frecuentes
- flatulencias
- Ardor de estómago
- Mal aliento
- Sabor desagradable en la boca

Complicaciones
En el contexto de una gastritis grave, también puede encontrarse sangre en el vómito o en las heces. Por ello, el cuadro clínico potencialmente peligroso debe ser aclarado siempre por un médico.
Diagnóstico
- Historial médico
En caso de problemas estomacales, debe consultarse en primer lugar al médico de cabecera. Si es necesario, se derivará a un gastroenterólogo. La sospecha diagnóstica de gastritis aguda puede hacerse ya con la ayuda de la anamnesis (interrogatorio sobre la historia clínica y los síntomas). - Exploración física
A continuación se examina la región abdominal. Inicialmente, se pregunta por la localización exacta del dolor. La palpación del abdomen permite determinarlo con mayor precisión y, posteriormente, también es un indicio importante de otras posibles enfermedades causantes. La palpación del hígado y el bazo también puede revelar endurecimientos. Además, el médico escucha los ruidos intestinales con un estetoscopio (auscultación). Golpeando el abdomen se pueden registrar acumulaciones de aire o líquidos. - Endoscopia
Para detectar claramente una gastritis aguda, puede realizarse una gastroscopia. Se introduce un tubo con una cámara en el estómago a través de la boca y se examina la mucosa. En la gastritis aguda, la mucosa muestra cambios inflamatorios típicos, como enrojecimiento e hinchazón. En el transcurso de una biopsia también se pueden tomar muestras de tejido con una pequeña pinza. Esto permite a menudo encontrar la causa definitiva de la gastritis y excluir cuadros clínicos más peligrosos como el cáncer de estómago o las úlceras de estómago.
Terapia
Los cuadros leves de gastritis aguda se curan espontáneamente en la mayoría de los casos. El uso de medicamentos puede favorecer la curación. Los cuadros más graves deben examinarse y tratarse con métodos más específicos.
| Apoyar la curación espontánea | Existen algunas formas de favorecer la curación. Por ejemplo, debe comprobarse si los medicamentos que se toman, así como los de venta libre, dañan el revestimiento del estómago y comentarlo con el médico de cabecera. Como primera medida, deben evitarse todos los alimentos que irriten la mucosa gástrica durante el periodo de gastritis aguda y seguir una dieta coherente. Evitar el café, el alcohol y la nicotina puede mejorar considerablemente el proceso de curación. |
| Tratar sintomáticamente los síntomas acompañantes | Si además del dolor de estómago se producen náuseas y vómitos, pueden utilizarse los llamados antieméticos (por ejemplo, metoclopramida, domperidona) para reducir las náuseas. |
| Inhibidores de la acidez de venta libre | Los inhibidores de la acidez pueden neutralizar el ácido del estómago, lo que alivia los síntomas. Los llamados antiácidos (por ejemplo, hidróxido de aluminio, hidróxido de magnesio, carbonato de calcio) suelen ser de venta libre en farmacias. |
| Bloqueantes H2 e inhibidores de la bomba de protones | La gastritis aguda también puede tratarse con bloqueantes de los receptores de histamina (bloqueantes H2) o inhibidores de la bomba de protones (por ejemplo: esomeprazol, pantoprazol). Ambos grupos de sustancias garantizan que se produzca menos ácido en el estómago. Esto conduce a la recuperación y curación de la mucosa estomacal inflamada. Estos medicamentos sólo pueden tomarse previa aclaración precisa por parte de un médico. |
Previsión
Los casos leves de gastritis aguda suelen curarse espontáneamente en pocos días sin tratamiento farmacológico. Los casos más graves suelen requerir tratamiento farmacológico, pero en general también son fácilmente tratables.

La gastritis aguda también puede desarrollarse debido a una gastritis crónica que ha estado presente durante un periodo de tiempo más largo. Un desencadenante frecuente es la colonización por la bacteria Helicobacter pylori. Una vez diagnosticada, puede tratarse con antibióticos (erradicación).
Los síntomas de la gastritis aguda también pueden aparecer en el contexto de otras enfermedades del esófago y el estómago, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico, úlceras de estómago y duodeno o tumores. Por este motivo, siempre es necesaria una aclaración médica en caso de gastritis aguda.
Prevención
La profilaxis es especialmente importante en los casos de gastritis aguda ya producida, para evitar una recidiva.
- Garantizar una dieta sana y equilibrada
Esto incluye reducir la cantidad de grasa en la dieta e ingerir suficiente fibra. Evite en la medida de lo posible las especias fuertes, los cítricos, el café, el alcohol y la nicotina. Al tomar las comidas, hay que procurar comerlas despacio. - Evitar los medicamentos que dañan el estómago
Deben evitarse los medicamentos que irritan la mucosa. Entre ellos se encuentran los antiinflamatorios y analgésicos como el ácido acetilsalicílico, el ibuprofeno o el naproxeno. Si existe una indicación médica para dicho tratamiento, debe considerarse la posibilidad de administrar un tratamiento antiácido concomitante. - Garantizar suficiente relajación y descanso
El estrés y la tensión afectan a la salud del estómago. Se deben encontrar oportunidades y momentos para la relajación y el descanso. El ejercicio también puede ayudar.
En pacientes de alto riesgo, gastritis recurrente y condiciones especiales preexistentes, puede ser útil la profilaxis permanente con medicamentos inhibidores de la acidez.

Autor
Olivia Malvani, BSc
Estudiante de ciencias de la nutrición
Como estudiante de ciencias de la nutrición, escribe artículos de revista sobre temas médico-farmacéuticos de actualidad y los combina con su interés personal por la nutrición preventiva y la promoción de la salud.

Autor
Dr. med. univ. Bernhard Peuker, MSc
Doctor
Bernhard Peuker es profesor y asesor médico en Medikamio y trabaja como médico en Viena. Su trabajo se basa en sus conocimientos clínicos, su experiencia práctica y su pasión científica.
Principios editoriales
Toda la información procede de fuentes verificadas (instituciones reconocidas, especialistas, estudios de universidades de prestigio). Damos gran importancia a la cualificación de los autores y al fundamento científico de la información.