Publicidad
Básico
La sordera (latín: surditas) se define como una pérdida auditiva severa o una sordera completa. Se distingue entre sordera absoluta y práctica. La sordera absoluta significa que la persona afectada no puede percibir ningún sonido. Con la sordera práctica, es posible oír varios tonos y sonidos, pero en una medida demasiado pequeña para entender el lenguaje hablado.
La pérdida de audición no tiene por qué deberse a un daño en el órgano auditivo periférico (que incluye el oído externo, medio e interno). La causa también puede ser un fallo de los nervios cocleares (nervios auditivos) o de las áreas del cerebro responsables de la audición, así como ciertos trastornos psicológicos.
Causas
En principio, todas las enfermedades que causan pérdida de audición pueden, en el peor de los casos, provocar también sordera absoluta. También existe la posibilidad de una sordera congénita.
Las posibles causas de la sordera congénita son:
- Sordera genética, como la que se produce en el síndrome de Down.
- Enfermedades infecciosas como la rubeola durante el embarazo.
- Abuso de alcohol, consumo de drogas o uso de ciertos medicamentos perjudiciales durante el embarazo.
- Deficiencia de oxígeno o hemorragia cerebral del recién nacido al nacer
Las siguientes enfermedades/causas pueden provocar sordera a lo largo de la vida(sordera adquirida):
- Infecciones del oído como la otitis gripal (infección del oído durante la gripe), el zoster oticus (infección de los oídos por herpes zoster), la enfermedad de Lyme, la meningitis o las paperas
- sordera causada por un traumatismo acústico agudo
- Pérdida auditiva crónica inducida por el ruido
- Ciertos fármacos como los aminoglucósidos, la quinina, el ácido etacrínico, la furosemida, el ácido salicílico y el cisplatino pueden provocar una pérdida de audición.
- Contaminantes industriales como el nitrobenceno, el monóxido de carbono o la anilina
- Lesiones del órgano auditivo periférico, como una fractura de la base del cráneo
- Tumores que presionan el nervio coclear o los núcleos auditivos del cerebro
Síntomas
La mala audición, que no es suficiente para entender el habla o que generalmente no se perciben los sonidos y ruidos, es el principal síntoma.
Diagnóstico
El diagnóstico de la sordera se realiza mediante pruebas auditivas especiales. Existen numerosos trastornos de los que hay que diferenciar la sordera desde el punto de vista diagnóstico:
- sordera activa: la persona afectada se comporta como si no oyera nada
- pérdida auditiva severa
- Autismo
- Retraso en el desarrollo del habla
- retraso mental
- presencia de esquizofrenia asociada a la alogia (falta de habla) y al aislamiento de las impresiones externas
- fobia social y síndromes de ansiedad grave
Si la causa de la sordera reside en uno de estos trastornos puede comprobarse mediante pruebas especiales y análisis del comportamiento social y lingüístico.
Terapia
Dado que normalmente no se puede recuperar la audición natural, el tratamiento se orienta a ayudar a los afectados con audífonos o a aprender formas alternativas de comunicarse con otras personas para que puedan desenvolverse mejor en la vida cotidiana.
La única manera de garantizar que los niños sordos no sufran un retraso en su desarrollo mental y lingüístico es detectar la sordera lo antes posible y tratarla en consecuencia.
Existen las siguientes opciones de tratamiento:
- Con la ayuda de audífonos, se puede recuperar la comprensión auditiva si la persona afectada aún tiene audición residual.
- Un implante coclear puede sustituir la función auditiva del oído en casos de pérdida de audición grave o sordera: las ondas sonoras se transmiten al oído medio en forma de impulsos electrónicos. Sin embargo, se necesita mucho tiempo de entrenamiento hasta que los estímulos electrónicos pueden asignarse a los sonidos del entorno.
- Aprender el lenguaje de signos además del lenguaje hablado.
- Aprender a leer los labios.
- El apoyo temprano a los niños sordos en las escuelas especiales con la ayuda de una formación auditiva y del habla específica, así como la educación del habla.
Previsión
El pronóstico depende en gran medida del momento en que se realice la terapia. Cuanto antes se detecte y trate la sordera, más posibilidades habrá de afrontar la vida cotidiana.
Prevención
Salvo en el caso de la pérdida de audición crónica inducida por el ruido, que se desencadena por una fuerte exposición al ruido durante un periodo de tiempo muy largo, es difícil prevenir la sordera. Los numerosos y graves factores desencadenantes (como enfermedades graves o accidentes) o la sordera congénita no pueden prevenirse.

Autor
Danilo Glisic
Autor
Como estudiante de biología y matemáticas, le apasiona escribir artículos de revista sobre temas médicos de actualidad. Debido a su afinidad por los números, los datos y los hechos, su interés se centra en describir resultados relevantes de ensayos clínicos.
Principios editoriales
Toda la información procede de fuentes verificadas (instituciones reconocidas, especialistas, estudios de universidades de prestigio). Damos gran importancia a la cualificación de los autores y al fundamento científico de la información.